«La droga no es tema moral sino de salud pública»: Experto en adicciones

Apenas se supo que el astro eterno del fútbol, Diego Maradona, falleció en la capital gaucha, los moralistas que pululan en redes sociales salieron a atacar al futbolista por haber sido adicto a algunas sustancias psicotrópicas.

Sectores feministas y en especial, uribistas, subidos en un ridículo pedestal moral, lanzaron todo tipo de improperios a Maradona y a sus fans que lloraban su pérdida física, burlándose y recriminándole su adicción —que es una enfermedad— , de su físico y de sus ideas políticas, pues, como es bien sabido, él era un gran simpatizante de la izquierda regional.

Sin embargo, el Dr. Miguel Bertín, médico especialista en adicciones, deja sin piso todos esos comentarios, al explicar que el problema de las drogas no es un problema moral sino de salud pública. El contexto en el que se desarrollan las adicciones son variados y pueden estar presentes en cualquier círculo socioeconómico, del menos favorecido al más alto. El adicto es un enfermo y hay que tratarlo como tal, no como un delincuente. Merece compasión, solidaridad y ayuda, no la lapidación de la sociedad.

Parece que a los uribistas se le olvidó que esa droga que consumen los drogodependientes se produce en su inmensa mayoría en nuestro país, y que quien está directamente involucrado en el negocio del narcotráfico, desde los años 80, es precisamente el expresidente Álvaro Uribe Vélez. De eso existe un grueso cartapacio de evidencias.

De manera que, como colombianos y seguidores de Uribe, no tienen ningún permiso moral para juzgar a los adictos a las drogas. Eso sí, más de uno(a) que juzgó a Maradona, debe tener alguna adicción, ya sea al juego, a la droga, al sexo, a la comida o al poder. Al poder, como la tiene Uribe.

Declaraciones del especialista sobre este tema:

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Epicuro de Samos
Acerca de Epicuro de Samos
Un joven del común, preocupado por la situación económica, política y social de nuestro país. Activista político en redes, por el despertar de la conciencia colectiva de la sociedad colombiana. “Que nadie, mientras sea joven, se muestre remiso en filosofar, ni, al llegar a viejo, de filosofar se canse. Porque, para alcanzar la salud del alma, nunca se es demasiado viejo ni demasiado joven.” –Epicuro