Colombia y Paraguay, los hermanos olvidados

Normalmente se asocia a los hermanos de Colombia a Ecuador y Venezuela, por compartir una historia y los colores en una bandera, esta hermandad, si bien no ha sido perfecta y en los últimos años se han tratado como Caín y Abel, siempre habrá un sentimiento de que algún día las fronteras entre las tricolores (y porque no, Panamá) sean una sola.

Pocos saben sobre la amistad que tiene Colombia con Paraguay; la distancia entre sus capitales Bogotá y Asunción es de aproximadamente 6338 km por tierra y unos 3370 km por aire, y a pesar de la distancia, estas naciones comparten una hermandad poco conocida.

Entre mediados y finales del siglo XIX Paraguay enfrentó la Guerra de la Triple Alianza o la Guerra Grande. Las facciones enfrentadas fueron la alianza entre Argentina, Brasil y Uruguay contra el solitario Paraguay, los motivos de la guerra, como se cita en el libro Las Venas Abiertas de América Latina del escritor uruguayo Eduardo Galeano, fueron por querer arrasar con la nación guaraní, que en ese entonces era la más avanzada del continente, el país no tenía deuda externa y el analfabetismo fue totalmente erradicado.

Esta guerra tuvo lugar entre los años 1864 y 1870, su Casus Belli no es muy claro y difiere con base al nacionalismo del momento, como lo menciona esta fuente del Ministerio de Cultura argentino.

La derrota de Paraguay se dio el 1° de marzo de 1870, después del asesinato del presidente paraguayo Solano López al frente de la batalla. Con un saldo de más 300.000 muertos y el devastador saldo del 90 % de sus varones, se estima perdió entre el 50 % al 85 % de su población en ese tiempo, los estragos de esta guerra continúan hoy día en la nación Guaraní.

Colombia fue el único país que se solidarizó con Paraguay en ese tiempo, la ley 78 de 1870 reza lo siguiente:

«Articulo 1° : El Congreso de Colombia admira la resistencia patriótica y heroica opuesta por el pueblo de Paraguay a los aliados que combinaron sus fuerzas y recursos poderosos para avasallar a esa república, débil por el número de sus ciudadanos y por la extensión de sus elementos materiales, pero tan respetable por el vigor de su sentimiento y acción, que todo lo que hay de noble en el mundo contempla su grandeza, lamenta su desgracia y le ofrenda vivas simpatías.

Artículo 2° : El Congreso de Colombia participa del dolor de los paraguayos amigos de su patria por la muerte del mariscal Francisco Solano López, cuyo valor y perseverancia indomables, puestos al servicio de la independencia del Paraguay, le han dado lugar distinguido entre los héroes, y hacen su memoria digna de ser recomendada a las generaciones futuras. »

Agravado a eso, el 27 de julio de 1870 el Congreso de Colombia expidió un Decreto que señala lo siguiente:

«Si por efecto de la guerra, el Paraguay desapareciera como Nación, ningún paraguayo será paria en América; con solo pisar tierra colombiana, en caso de producirse, gozará en forma automática de los privilegios, facultades prerrogativas y derechos colombianos, es decir que de perder la nacionalidad paraguaya serán automáticamente colombianos. Firman Eustorgio Salgar-(Presidente), Felipe Zapata (Ministro de Relaciones exteriores) y Jorge Isaacs (Presidente del Congreso).»

De ahí nace una frase olvidada en Colombia y quizás recordada con tristeza en Paraguay «Todo paraguayo es colombiano y todo colombiano es paraguayo».

Un dato curioso es que existe en club de futbol llamado Sport Colombia, el cual, actualmente se encuentra en ligas de ascenso, el club lleva el nombre de nuestro país en conmemoración a la noble solidaridad expresada después de la terrible guerra mencionada anteriormente.

Es interesante y lamentable que esta historia sea poco conocida en nuestro país, ya que nuestra nación, al ser emisora de emigrantes y poco receptora de inmigrantes, nos enseña que la solidaridad debe ser siempre vista con desinterés y con el deseo de dar la mano al prójimo cuando este lo necesite.

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