Clanes del feudalismo (María Fernanda Cabal su estirpe)

María Fernanda Cabal es una de las congresistas más porfías que existe, en la actualidad ejerce como senadora de la Republica, desde su elección al congreso ha sido centro de críticas por presuntas irregularidades donde destacan corrupción al elector y fraude al sufragante que llevaron a dos personas a la cárcel.

Su trayectoria y recorrido político está marcado por la polémica y su popularidad emana del “hate” (despertar odio) que sus seguidores y contradictores enmarcan, desde allí el reconocimiento que se le da como un miembro activo del centro democrático y representante de una derecha profundamente conservadora y sectaria, desde allí sus antecedentes.

Para la congresista es fácil usar algún tema de debate nacional para ser tendencia, como es el caso del día frente a sus pronunciamientos con respecto a la niña Embera Chamí violada por 7 militares, Cabal sin pelos en la lengua y reconociendo lo que ella misma califica como un mito histórico dijo que podría tratarse de “un falso positivo” así logró estar en el centro de una discusión que desnuda la cruda y horripilante realidad del país, a la que los grandes clanes y castas políticos dan la espalda o peor aún que fomentan para mantenerse en el poder mientras la sociedad se asesina.

Pese a que en el derecho universal se parte de creer en la victima, más aun tratándose de una niña la senadora en uno de sus ya habituales lapsus sugiere que posiblemente los implicados no pertenecen al ejército, como después lo trato de aclarar, poniendo en duda la palabra de la víctima quien se encuentra en medicina legal producto del abuso sufrido, la victima reconoció sus agresores y estos pertenecían al ejercito como se corroboro inmediatamente se conoció el hecho. Aun así, la senadora quien posee una UTL encargada de investigar y asesorar cada comunicado a la opinión pública, en un trino acuño el hecho a un posible falso positivo, ¿Por qué? ¿Fue este uno de sus comunes lapsus, una estrategia para hacerse tendencia aun con hecho tan repudiable o una muestra de su poca empatía?

Son muchos los que insultan y ofenden a la senadora, hay que tener un “cuero bastante duro” para que la indignación social sea tu fortaleza, algunos la tildan de una persona con muy poca inteligencia pero ¿es esto una realidad? ¿Y son sus acusaciones sueltas una muestra de ello? Quizás sí y según parece ella quiere ser el centro del debate pues le daremos un poco de gusto buscando entender su comportamiento.

El linaje

María Fernanda cabal Molina es  hija de una acomodada familia con gran poder económico y por qué no político, muy reconocida y de tradición en la ciudad señora de Guadalajara de Buga, una ciudad colonial que refleja perfectamente la casta de sus tradiciones, donde las familias sentían gran orgullo de tener en sus venas sangre española de los conquistadores,  siendo tanto el afán de conservar y preservar la casta que  era común que las familias tuvieran relaciones endogámicas( relaciones entre parientes cercanos), así como también era común y habitual que en cada familia hubiera un “bobo” una persona con discapacidades físicas y cognitivas producto del incesto que  según estudios y respaldos científicos existe un algo riesgo de tener estas condiciones, como lo afirma en instituto Bernabéu de medicina sexual y reproductiva, https://www.institutobernabeu.com/foro/hijos-entre-parientes/esto sin obviar los antecedentes morales y éticos donde inclusive en países como Estados Unidos se prohíben las relaciones endogámicas.

 Sin embargo, cuando de preservar tu fortuna y casta se trata no hay límites por lo que en el árbol genealógico de la familia Cabal es muy habitual relaciones y casamientos entre familiares de primer grado de consanguinidad, una razón más que dió a Buga el adjetivo peyorativo de “la ciudad de los bobos” siendo tal el control natal y reproductivo que esta quedó resegada pese a tener todas las condiciones para ser ciudad capital.Indagando un poco en el legado incestuoso de la familia Cabal nos encontramos con una curiosa anotación,  Santiago Cabal Rivera y Amparo Molina son los padres de María Fernanda cabal  y su hermana y son hijos de Bernardino cabal  y María Luisa Rivera según la descripción genealógica que constata   Raúl Hernán ORTIZ HERNANDEZ  en su portal https://gw.geneanet.org/raulhernano?lang=es&iz=5&m=D&p=bernardino&n=cabal+molina&oc=4&siblings=on&notes=on&t=T&v=6&image=on&marriage=on&full=on por tanto la senadora es hija de parientes cercanos, muy cercanos, hermanos para ser más específicos, así lo confirmó ella misma en una entrevista con el twittero Miguel Polo Polo con quien comparte bastante afinidad.

Esto explicaría en gran medida parte de su comportamiento donde se refleja un proceder disociador y digno de una persona que no está en sus cabales. No nos atrevemos a afirmar que la senadora del centro democrático tiene antecedentes de retraso deficiencia cognitiva, sus palabras y afirmaciones hablan por sí solas, lo que si refleja es un profundo desprecio por un sector social al que ella acuño el calificativo de “mamertos”

Su familia fue heredera de grandes empresas e industrias azucareras sobre las que pesa una tradición de despojo, pobreza y exclusión, basta con ver el valle en su mutación frente a la industria azucarera, una de las cuales está más resegada pese a las grandes fortunas que amasa, condenando así a “un paraíso del sol” a ser un desierto verde mono cultivado y promotor de obesidad y la diabetes condiciones médicas producidas por esta industria. Quien a su vez amasa grandes extensiones de tierra en el cauca y el valle, con todo y sus ríos y acuíferos subterráneos sobreexplotados.

Sin duda la casta de la familia cabal pese a haber trascurrido más de dos siglos sigue condenando al país y al valle a vivir en un resguardo colonizado por su supremacía que hoy desde la arista política se escuda en el pensamiento de derecha y conservador para afinar sus profundas raíces de exclusión y desigualdad social.

Con tan notables antecedentes es apenas natural que, desde su ignominia, la senadora Cabal represente el legado de su estirpe colonizadora, esclavizante y seculadora, que uno que otro aborigen le sirva como en la época donde la esclavitud, muy practicada en su familia, se mantenía, y que ella y su clan defiendan el statu quo y el estancamiento social.

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