¿POR QUÉ TRABAJAS DONDE VIVES?

Ing. Jorge A. Cogollo Mercado
Gerente Solvitech Colombia S.A.S

Hace varios años me hicieron la pregunta de por qué trabajaba donde vivía. Tengo un negocio que inicié hace 16 años el cual ha pasado por muchos cambios, algunos de ellos asociados a la evolución tecnológica alrededor del mundo y su necesidad de conservación. Con los cambios también se han ajustado conceptos, algunos vinculados al hecho de cuidarse y conservar distancias que antes nunca se imaginaron. En la actualidad, la mayoría de la humanidad ya no disfruta de un baile en pareja como antes; el contacto familiar, el besar a los padres que no viven contigo, así como la visita a los seres queridos ha mermado. Conocer nuevas personas ya no es un muy buen ejercicio y las computadoras tienen más trabajo que antes, hoy son nuestras principales aliadas. Ya la presbicia no llega a los 40 ahora a los 35 años, o antes, quien esté propenso puede calificar de manera temprana debido al uso continuo de los equipos móviles y la dependencia tecnológica. Esto por no mencionar muchos cambios registrados a partir del 2019 y con toda su furia en el “20-20”. Ese número que denotaría una visión clara se convirtió en la incertidumbre de muchos y el fin de una era para todos, muchas cosas cobran más importancia ahora.

En la necesidad de hacer una reingeniería de la empresa que represento y que paró sus actividades un año completo para tal efecto, compartí los espacios de vivienda y oficina casi de manera informal; no había sala, comedor ni cuadros, solo escritorios, sillas, computadores, un ambiente laboral para recibir personas y un cuarto donde dormía al terminar el día. En un tiempo, me di cuenta de que no trabajaba donde vivía, sino que vivía donde trabajaba pues el espacio predominante era netamente laboral. Siempre supe que debía corregir eso de compartir los escenarios, pero supe que estaba ahorrando dinero y cuando me hicieron la pregunta pensé que esa era la respuesta, dinero.

Cuando hubo más posibilidades económicas debido al aumento de nuestras ventas, nos fuimos a un espacio más grande, pues éramos más personas y necesitábamos más espacio. Al pensar en pagar más dinero pensé en un espacio de dos pisos, el primero para la empresa debidamente organizada y el segundo para vivir y así dos conceptos por arriendo se volvían uno solo, y seguía ahorrando. Al final la respuesta a la pregunta de por qué vivía donde trabajaba seguía siendo la misma.

Debido a la pandemia, se volvió un hecho seguro que casi todos en el planeta debíamos trabajar desde casa, pero yo ya estaba en la mía. Efectivamente, por el modelo de trabajo que traía y algunas decisiones tempranas, no entramos en quiebra. Pero a lo largo de este tiempo, pensé en las personas que ahora trabajan desde casa y el ahorro que estaban teniendo no en arriendo, pero sí en transporte y lo comparé con el subsidio de transporte en Colombia y créanme que preferí no seguir con el ejercicio; pero lo hice con el factor tiempo y fue justo allí que cambió todo.

Colocando un escenario como la ciudad de Bogotá donde muchas veces se emplea hasta dos horas en un solo trayecto para llegar al trabajo debido las complejidades de la hora pico hice el siguiente ejercicio:

2 horas de viaje de tu casa a tu lugar de trabajo serían 4 horas diarias. Es decir, 120 horas mensuales, y 1440 horas en un año.

Teniendo en cuenta que un joven de 18 años ya está en la edad legal para firmar un contrato de trabajo tendría que trabajar hasta los 57 años siendo mujer y hasta los 62 siendo hombre, en Colombia.

Tomando el peor escenario una persona debería trabajar 44 años de su vida lo que serían 63.360 horas transportándose. Pero no paremos el ejercicio allí. Una hora es igual a 0,00011455 años naturales; si hacemos la conversión, esto sería igual a 7,2328767. Es decir, emplearía 7 años y 2 meses aproximadamente transportándose de la casa a su lugar de trabajo y regresando.

Lo anterior me llevó a pensar en todo lo que podría hacer en 7 años. Me llevó a pensar en que no es dinero, es calidad de tiempo. Que el tiempo es la cosa más valiosa que un hombre puede gastar. Y, cuando pienso en todo lo que puedo hacer con 7 valiosos años pienso en la frase de Isabel I de Inglaterra minutos antes de morir, “todas mis posesiones por un momento más de tiempo”.

Pienso que mi modelo de empresa seguirá siendo, de una manera más estructurada, un escenario que compartiría cerca de casa, un modelo no invasivo, un modelo que además de ahorrarme el combustible contribuya al medio ambiente, un modelo que me permita compartir más con mis seres queridos y conmigo mismo. Si alguien me pregunta porque vivo donde trabajo responderé eso, calidad de tiempo.

“Un hombre que se permite malgastar una hora de su tiempo no ha descubierto el valor de la vida” (Charles Darwin)

Ing. Jorge A. Cogollo Mercado

Gerente Solvitech Colombia S.A.S

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Jorge Cogollo Mercado
Acerca de Jorge Cogollo Mercado
Jorge Cogollo Mercado es CEO de una empresa llamada Solvitech, Ingeniero electrónico de profesión, con cursos de complementación en Nano electrónica en la Universidad Federal de Rio en de Janeiro en Brasil, experto en seguridad electrónica, automatización y Energías renovables, Diseñador del sistema de "Video Movilidad en tiempo real" para los sistemas de transporte presentado en Corferias en medio de la Feria Anato 2012, esto le significó un reconocimiento publico en diferentes medios de comunicación, Documentado en Google a través de medios de comunicacion como el Universal de Cartagena y la Revista Turismo y Tecnologia como proyecto destacado de ese año.