Así va la investigación de la masacre en Buga.

Cantando. Bailando. Jugando “rana”. Sonriendo para las cámaras. Departiendo en un jacuzzi. Así pasaron sus últimos momentos los cinco jóvenes asesinados en una finca del corregimiento Cerro Rico de Buga (Valle del Cauca), el pasado 24 de enero, madrugada en la que hombres armados entraron en el predio para quitarles la vida y herir de gravedad a otras dos personas. ¿Cuentas pendientes? ¿Intento de secuestro? ¿Un crudo mensaje de actores armados? Se trata de un rompecabezas que la Fiscalía deberá armar ante la sexta masacre en lo que va corrido del 2021.

El Espectador tuvo acceso a un audio, al parecer, enviado por uno de los sobrevivientes de la masacre, en el cual se revela que los jóvenes no estaban solos, pues también estaban presentes “unos amigos del papá de Jacobo”, pero posiblemente en otro sector de la finca. Por ahora, quienes pueden corroborar esa información son el mayordomo Ramiro Martínez Cuadros, de 60 años, y Santiago Tascón Arboleda, de 17 años, quienes se recuperan del ataque de unos hombres que aún no tienen rostro.

“Acá estamos todos. Está Sara García, Juan Pablo Marín, Valentina, que yo traje de Buga, y unos amigos del papá de Jacobo. Y ya. Pues aquí amanecemos hasta mañana y ya por la tarde-noche volvemos a Buga”, se escucha en el audio de uno de los sobrevivientes de la masacre, quien ya entregó tal información a la Fiscalía. En un primer momento se estableció que los jóvenes no tenían compañía en el lugar, sin embargo, el ente investigador ahora tiene una gama de posibles testigos para interrogar.

Los jóvenes asesinados fueron identificados como Jacobo Pérez Vásquez, Juan Pablo Marín, Nicolás Suarez, Valentina Arias y Sara Rodríguez García, quien es la hija de un medico del Hospital Divino Niño de Buga. Todos eran amigos de la infancia, estudiaron juntos en el mismo colegio y estaban festejando, la madrugada de la masacre, que Juan Pablo Marín ya había alistado maletas para empezar su vida universitaria en Medellín.

De acuerdo con la primera hipótesis investigativa, los criminales iban tras Jacobo Pérez Vásquez, de 18 años, quien era hijo del dueño de la finca donde sucedieron los hechos. Así lo aseguró Carlos Alberto Rojas, secretario de Seguridad de Cali. Siguiendo el hilo de esa versión, los criminales habrían asesinado a los presentes en la reunión, luego de que no pudieran llevar a cabo el plan que tenían pensado contra Jacobo Pérez, quien además pertenecía a la liga de Hockey del Valle del Cauca.

La vicefiscal general Martha Yaneth Mancera entregó detalles del primer recorrido en la escena del crimen. Dentro de las labores, la Fiscalía encontró tres armas de fuego que los criminales habrían dejado tras asesinar a los jóvenes. Además, el ente investigador ya cuenta con vainillas 9 mm, rastros biológicos y otros elementos que los perpetradores dejaron tras la masacre. Asimismo, la entidad asegura que ya adelantó entrevistas, recorridos de campo e imágenes topográficas tomadas con ayuda de drones.

“La escena es uno de los espacios más importantes para la investigación. Hemos estado recolectando alrededor de más de 100 elementos materiales probatorios, que van con destino a los laboratorios para hacer las experticias necesarias. Asimismo, tenemos tres o cuatro hipótesis que vamos a trabajar, las aristas son múltiples”, dijo la vicefiscal Martha Yaneth Mancera.

Mientras en Buga se llevan a cabo velatones como símbolo de solidaridad ante la sexta masacre del año, un equipo de más de 50 funcionarios, entre investigadores, peritos y expertos del Cuerpo Técnico de Investigación (CTI), se encuentra trabajando en el lugar para dar con los responsables. Por ahora, es difícil esclarecer si se trata de un ajuste de cuentas, pues ninguno de las víctimas tenia antecedentes judiciales, como lo aseguró una fuente de la Fuerza Pública de Buga.

“En este sector de Buga no teníamos registros de control territorial por grupos criminales, tampoco había alertas tempranas de la Defensoría del Pueblo. Es muy particular lo que está pasando en el municipio. Además, los homicidios y los hurtos en Buga estaban en descenso. Incluso, esta semana se tenía previsto un consejo de seguridad con la gobernadora para evaluar estas cifras”, explicaron fuentes que consultó este diario, en medio de las reuniones que mantuvo la Fuerza Pública con autoridades locales.

Vía: El Espectador.

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