Matrícula cero ya

La matrícula cero no nace como respuesta a la pandemia, este es el resultado de una serie de luchas que el movimiento estudiantil históricamente ha venido debatiendo por la falta de acceso, cobertura y permanencia en la educación superior, en pleno siglo XXI en un país en el cual solo 40% de los bachilleres acceden a la educación superior y que, adicionalmente, 3 de cada 4 provenga del 40% más rico de Colombia, mientras 1 de cada 40 proviene del 20% más pobre, y como es el caso tangible del desfinanciamiento histórico de las universidades públicas desde la ley 30 de 1992 en su artículo 86 por el cual el legislador nunca pensó en el crecimiento de las universidades, manejando el mismo presupuesto de 1993 que para ese año el Estado asumía el 86% del costo de la matrícula y ya para el año 2019 asume menos del 50%, obligando a las universidades a aumentar las matrículas como forma de conseguir recursos propios en muchos casos perdiendo su autonomía al ser vendedor de sus servicios a cualquier empresa privada, otra forma de desfinanciar la educación superior es fortaleciendo el ICETEX que funciona como un banco que entre el año 2010 y 2018 creció en un 677%, mientras el fortalecimiento de universidades públicas para ampliar la cobertura en el transcurso de ese tiempo fue de solo un 50%, optimizando recursos por encima de garantizar el derecho a la educación, siendo este un factor de desigualdad y un impedimento para acceder a la educación en un país con una pobreza alrededor de 30%, sumando la situación de la pandemia que anuncian más de 50.000 desocupados en el Quindío.

Matrícula cero para estudiantes cajamarcunos de la U. del Quindío ...

Las universidades públicas deben ir encaminados a su adecuación con pleno financiamiento y más aún cuando en el TLC en el artículo 12 sobre Trato Nacional, el Estado deja en plena competencia a las multinacionales de la educación permitiendo por medio del artículo 11.4 sobre el Acceso a Mercados donde no se restringe «el ánimo de lucro» en la educación superior, primando el negocio sin garantizar el derecho a la educación.

Toda idea de país corresponde a su modelo educativo, no podemos seguir dejando la educación en manos privadas, precisamente porque el modelo de financiamiento de la Educación Superior debe ser por parte del Estado ya que el mercado es incapaz de cumplir con la función de un conocimiento con un beneficio social que contribuya al interés nacional y popular, y no solo bajo una función mercantil o del individuo.

La constitución política no tiene claro el concepto de gratuidad, existen elementos en el bloque de constitucionalidad como es la declaración de derechos humanos en su artículo 26 donde señala: «La instrucción técnica y profesional habrá de ser generalizada; el acceso a los estudios superiores será igual para todos, en función de los méritos respectivos» , así mismo el pacto internacional de derechos económicos, sociales y culturales del Salvador ratificado por Colombia, afirma: «La enseñanza superior debe hacerse igualmente accesible a todos, sobre la base de la capacidad de cada uno, por cuantos medios sean apropiados y en particular, por la implementación progresiva de la enseñanza gratuita».

planton matricula cero universidad pedagogica por condonación de pagos

Por eso es importante una serie de propuestas enmarcadas en la finalidad del recaudo fiscal, ordenando nuestras prioridades ya que la educación superior es marginalmente creciente, queriendo decir que la unidad de conocimiento y educación es más costoso que la unidad anterior, no podemos seguir presumiendo la función de las universidades con menores costos, así mismo la búsqueda de una educación no homogenizante que reconozca todo tipo de conocimientos, que le apueste la investigación científica , cultural y aquellos integrados al campo de las artes.

Por eso me uno a esta petición que hacemos al gobierno nacional y local para que escuche el clamor de este pueblo que espera respuestas contundentes por medio de una voluntad política que supere el paradigma de utilidad y ganancia, naturaleza del conocimiento que va más allá de fines lucrativos. Una educación que le resuelva los problemas puntuales a la sociedad y no solo al mercado, participando constantemente en la transformación social, favoreciendo el subsidio a la oferta y no el subsidio de la demanda. La universidad ya no puede seguir bajo su función mercantil, alejado de un conocimiento que contribuya al interés nacional y popular.

-El Genovés

Comentarios