La fuerza del cambio

Por: Mauro Saúl Sánchez

Hay un dicho muy famoso  en Colombia: “las oportunidades son para aprovecharlas”. En efecto la vida se pinta muchas veces de diferentes matices, unas veces sonríe, otras veces los días son un poco más oscuros. A pesar de las dificultades que vivimos a diario, en Colombia parece renacer una semilla de esperanza. Cientos de miles de personas de todas las latitudes del país se están juntando para compartir un sueño: construir una Colombia justa, libre y en paz.

En ese contexto toma gran importancia lo que sucedió el sábado 28 de noviembre en la ciudad de Santa Marta capital del Magdalena. La convención nacional de Fuerza Ciudadana se convirtió en un escenario que representó la grandeza de las partes por querer construir afectos reuniendo a importantes líderes opositores al establecimiento ya acostumbrado a la política discursiva de la muerte como su principal factor de convocatoria en el ejercicio lo político, diferente a ellos, los asistentes al evento hablaron de amor y reconciliación.

Santa Marta fue escenario de voces que hablaban de paz, de productividad, de Educación gratuita pública y universal, de la defensa del territorio, de la lucha frontal contra el cambio climático, de un país federal. Coincidieron los asistentes en hacer votos y llamados urgentes a la unidad de las fuerzas progresistas en Colombia para arrebatarles el poder a la politiquería tradicional que lleva más de 200 años saqueando a Colombia.

Ahora y para siempre surge FUERZA CIUDADANA: la fuerza del cambio. Un partido político que en su agenda programática trae una interesante, amplia y multicolor propuesta qué invita a las ciudadanías libres al proyecto político alternativo más ambicioso para la nueva Colombia con capacidad de transformar historias y realidades para reimprimir un nuevo contrato social.

La convención de Fuerza Ciudadana contó con 10,000 firmantes delegados de todas las latitudes del país. Por cuenta del covid-19 no se logró unir a la gran cantidad de personas que desean hacer parte de este gran proceso. La virtualidad en este caso jugó un papel fundamental que permitió conectar a los interesados con las ideas progresistas, nuevas, frescas y alternativas que se escucharon en la convención nacional.

Estamos llamados a corregir los errores y aprovechar las oportunidades que se presentan. El uribismo en capa caída tras descubrirse la evidente intención de Néstor Humberto Martínez de destruir el proceso de paz representa la continuidad de la guerra en contraste con las necesidades de cambio que los sectores alternativos progresistas y decentes no pueden desaprovechar. La unión es el camino inmediato. Las fuerza se deben apuntar hacia el mismo objetivo: una Colombia próspera con justicia social.

Se evidenció que Fuerza Ciudadana va jugar un papel protagónico en la convergencia de los sectores alternativos. Una tarea dura pero fundamental si queremos una patria grande. Al senado tendrán lista propia buscando su personería jurídica. Están buscando líderes intachables que la conformen.

Soplan vientos de cambio para Colombia. Porque #HayFuturoSiHayCambio.

Comentarios