UN GOBIERNO DE MENTIRAS

Por: Jorge Aguilera PhD
@AguileraPhd

Día a día el gobierno de Iván Duque nos mantiene en el asombro, y no precisamente por sus logros sino por su aparentemente ilimitada capacidad de mentir. Nos sorprende presentando la reforma laboral y pensional que supuestamente no existía, aquella que el partido de gobierno jamás había presentado. Hace unos días el mismo Duque anunciaba ante un foro en la comunidad económica europea, la siembra de millones de árboles que nadie ha visto, y así.


La estrategia parece ser decir lo que la opinión pública quiere escuchar pero hacer lo que más le convenga a los intereses de su partido y patrocinadores. Ante la recaptura de Aida Merlano en Venezuela, por ejemplo, el gobierno resultó pidiéndola en extradición a Guaidó, como si nuestra política exterior viviese en un universo paralelo, donde suceden cosas ficticias pero ante la amenaza de despertar aparecen las aterradoras Águilas Negras.


Y es eso, La información falsa del gobierno nos ha construido una realidad paralela, una para-realidad en la que no sabemos qué es cierto o qué es falso y en donde en cualquier momento, frente a organismos internacionales, resultamos hablando de los 7 enanitos. Con Duque lo de menos ha sido el tema de tinturarse el cabello para parecer mayor, de ahí en adelante, a partir de los títulos falsos, todo ha ido creciendo.


A los 100 días de su mandato ya el portal Colombia Check señalaba cómo varias de las promesas de campaña habían sido mentira, su compromiso ambiental y la reducción de impuestos para los ciudadanos habían sido, abiertamente, un engaño.


De acuerdo con revisiones desde varias perspectivas, las propuestas de campaña por las cuales fue elegido no se cumplieron o hizo exactamente lo contrario a lo que propuso.


Dentro de los valores bizarros del uribismo, es decir, diametralmente opuestos a la escala de valores de los colombianos, pareciera que engañar es un logro que merece reconocimiento internacional. Distinguidas tuiteras de información falsa, cuyas acciones se enfocaban en el desprestigio de opositores o en generar pánico en la población, reciben como premio a su labor el nombramiento en cargos diplomáticos o de gobierno, cónsul de Miami por allí, agregada de la embajada por allá, sin importar incluso su cercanía familiar con narcotraficantes convictos.


Así es, en el actual gobierno la capacidad de mentir se premia.
De hecho se reúnen para afinar sus estrategias de propaganda negra, hacen talleres organizan chats para atacar periodistas o las instituciones de la ley, las conferencias las dictan familiares de otros narcotraficantes y miembros del gobierno, en resumen, una familia unida.


Hoy, a dos años de ejercicio, las cifras del gobierno Duque parecen planteadas para distraer o engañar no solo a la ciudadanía sino a la comunidad internacional.


Mensajes para generar golpes de opinión que se desinflan como espuma hemos visto por parte del Ministerio de Defensa, el Ministerio de Hacienda y ni qué decir de la Vicepresidencia de la República o el DANE.


Todo aparentemente relacionado en una gran estrategia de información con cifras falsas para generar algún tipo de enfoque ideológico que en el fondo no es más que una estrategia para mantener a la ciudadanía distraída de las acciones que acomete el partido de gobierno.


El congresista Wilson Arias ha denunciado hasta el cansancio cifras maquilladas para ocultar el gasto del Estado, Por qué? Qué está pasando realmente con el Estado? Por qué se muestran unas cifras de gastos de obras que no se han ejecutado?


Al parecer estas enormes cantidades de dinero se dirigen a arcas privadas de amigos u organizaciones donde incluso trabajan familiares. De la capacidad de generar asombro hemos pasado rápidamente a la indignación, ahora maquillan cifras de todo tipo, no aparece un millón de ciudadanos por allí, contrario a las cifras da la ONU no se han asesinado líderes sociales y entre otros, no han podido encontrar los registros de las Águilas Negras, en fin.


Pero esta gran pantomima no termina aquí, abiertamente los miembros del gobierno llaman presidente a Uribe e incluso le llaman directamente para buscar instrucciones en sus decisiones. Siendo así, podríamos llegar a pensar en un gran sofisma de distracción en donde nombran un presidente para distraer a la opinión pública mientras otro asume esas funciones desde su finca-prisión, como en las mejores épocas de La Catedral.

Y es eso, nada más, el gobierno Duque es una fachada para distraer a la opinión pública y a la ciudadanía de las malandrinadas del partido de gobierno y dirigidas cual organización criminal desde el Ubérrimo. Sin embargo, más allá del terror, está la labor sedante de una parte de la prensa la prensa que les hace el juego, que no cuestiona y que se convierte en el parlante ideal de esta estrategia.


Con esa ayuda, y así, de sorpresa en sorpresa, el colombiano de a pie se va adormeciendo a partir de lo que aparenta ser y no es, mientras una parte de la población ex exterminada poco a poco, por aquello de “los muertos atrasados”.


Ojalá en algún momento la sorpresa esté acompañada con algún tipo de respuesta en donde se pierda el pudor y se recupere la democracia.

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Bautista
Acerca de Bautista
Investigador independiente, escritor, samario por adopción.