SALVEMOS A TELECARIBE, EL DIFUSOR DE NUESTRA CULTURA

 

 

El canal público que desde mediados de los años ochenta ha procurado con éxito la exaltación de la cultura y el folklore de la costa norte colombiana, hoy se encuentra atravesando una difícil etapa: Sus niveles de sintonía han diezmado notoriamente en los últimos años, especialmente desde la llegada de Juan Manuel Buelvas, actual gerente del canal regional y comunitario.  Así lo denunció el Sindicato de Trabajadores de Tele Caribe (SintraTelecaribe S.I.) y la Unión Sindical de Trabajadores de las Comunicaciones (USTC S.I.) en una carta dirigida al presidente de la junta administradora regional (JAR), a la ministra de las tecnologías de la información y las comunicaciones Sylvia Constain y a los gobernadores electos de la región caribe.

Según afirman los trabajadores, Buelvas ha ostentado un comportamiento que va en claro detrimento del respeto y las garantías del talento humano del canal, así como de los propósitos de sostenibilidad financiera del mismo, ya que, por el cambio de programación, los niveles de sintonía son inaceptables para un canal que otrora fue el gran amplificador y difusor de la vida, costumbres, cultura, y de los aspectos geográfico-turísticos de la importante región Caribe.  Aseguran que la parrilla de programación ha abandonado su enfoque y se ha centrado en presentar contenidos que en nada atañen con los parámetros para los que el canal fue creado, como lo son los realities y demás espacios televisivos donde reverbera la superficialidad que irrespeta la inteligencia y los deseos de aprendizaje que caracterizan a los teleaudientes de Tele Caribe.  Pero las denuncias van más allá: Los trabajadores aseguran que Buelvas está ejecutando millonarios proyectos por medio del fondo para el desarrollo de la televisión pública y que, pese a ello, el canal cada día es menos visto, es decir, está generando pérdidas.  Así lo demostrarían los estudios de medición de audiencias.  A cambio de eso, han optado por pretender que las redes reemplacen las mediciones, algo desde luego inverosímil e inaceptable.

La forma de contratación, que, según los empleados, está supeditada a la decisión unilateral de unos pocos funcionarios, y que menosprecia las opiniones del sindicato, han generado un clima laboral insostenible y fuertes roces al interior del espacio laboral.  El gerente se ha negado en reiteradas veces a escucharlos y esto está generando multas diarias desde el año 2018 hasta la fecha, confluyendo en un detrimento patrimonial que pone en riesgo, incluso, la continuidad del canal.

Los trabajadores han pedido a Pablo Vera, el presidente de la junta administradora regional de Tele Caribe, convocar en enero de 2020 una nueva junta para exponer la tirante situación de clima laboral, así como la convocatoria a la escogencia de un nuevo gerente que priorice los parámetros para los que el canal fue inicialmente pensado, a través de un proceso meritocrático y transparente conforme a los estatutos internos. También se pide limitar la parte contractual hasta tanto se decante el proceso de convocatoria.

Tele Caribe es más que un canal de televisión, es parte del patrimonio mismo de la región toda vez que es el catalizador para que esa cultura se haya dado a conocer a toda Colombia y al mundo.

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