¿ABORTAR A LA CARTA? “ANÁLISIS DE LA VIDA COMO VALOR Y COMO DERECHO FUNDAMENTAL”

por; Elkin Villadiego

El tomar una postura concreta con respecto al aborto, como uno de los temas más polémicos de nuestra historia, resultaría muy difícil mirándolo desde los aspectos jurídicos, culturales, morales, religiosos, científicos, etc. Debido a que también toca muchos de los derechos de la mujer, que sin duda; toca el derecho de prolongación a la existencia humana, por ende, el derecho superior a la vida como derecho fundamental y la protección de la misma en post de la continuación de la existencia humana.

El unificar y concretar criterios en cuanto al tema resulta más difícil aún; pero el hecho de buscar hechos jurídicos que garanticen el no aborto o la legalización del mismo como mecanismo de control o de regularizarlo implementando recursos de dudosa procedencia de quienes le practican, resulta más aberrante, poniendo entre dicho la libertad de la mujer; teniendo en cuenta que la mujer tomará la decisión sin imponer una ley promovida por las mismas salvaguardando su culpa –explico-

Jurisprudencialmente nos permitimos citar el enunciado en la sentencia constitucional 356/06 que habla sobre la vida como valor y derecho fundamental, teniendo en cuenta que el naciturus y la persona humana tienen una protección jurídica distinta bajo nuestra legislación colombiana. No obstante se hace referencia  a los pactos internacionales de derechos civiles y políticos en protección a la vida, así pues; la corte interamericana de los derechos humanos hace parte del bloque de constitucional y especifica que el derecho a la vida del naciturus no es absoluto. Pues dentro de lo citado en la corte interamericana de derechos humanos deja claro la protección a la vida, pero no deja clara su postura en cuanto a la protección absoluta e incondicional de la vida en gestación. En la Sentencia C-356/06 nos habla de la salud productiva, la planificación familiar, que la violencia sexual viola los derechos reproductivos de las mujeres, – enfatizamos estar en contra de la conducta que viole la dignidad de las mujeres- teniendo en cuenta que existe un derecho a la auto determinación reproductiva, a la educación con derecho a la sexualidad, a la intimidad, al reconocimiento como derecho humano etc. Nos quedaremos cortos al momento de fijar posturas por lo dicho anteriormente ya que empezarían a surgir innumerables declaraciones con base a los derechos humanos, como también innumerables derechos a la auto determinación y a las libertades particulares.

Hay muchos factores que nos permitirían determinar la legalización del aborto con ejemplos aberrantes, como incesto, violaciones, o por motivos de salud etc. Pero de no ser el caso el aborto no dejaría de ser un hecho que atenta a la prolongación de la existencia humana y por ende es un atentado al derecho fundamental a la vida. Muchas veces los seres humanos en el papel de dar sentido con concepto a todo y de regularlo de forma positivista – Las leyes- nos enfrentan a nuevas realidades impulsándonos a nuevas estructuras normativas como camisas de fuerza para tal vez liberar de la culpa a quienes incurren en el hecho de abortar sin razones determinantes en los casos reales antes mencionados.

En la sentencia constitucional se demanda la inconstitucionalidad de los artículos 122, 123 (parcial), 124 modificados por el artículo 14 de la ley 890 de 2004, y 32, numeral 7 de la ley 599 de 2000 del código penal. Es muy clara la postura de los demandantes en su petición de declarar inexequible estos artículos ya que buscan la despenalización del aborto. El precedente del mismo argumenta de forma excelente tratando temas como la libertad, autonomía, y el libre desarrollo de la personalidad, la proporcionalidad, la igualdad, los tratos crueles inhumanos y degradantes, la dignidad, la vida, la salud y la integridad. Existen muchos antecedentes que determinarían la legalización o no del aborto; nuestra postura al respecto la podríamos enmarcar dentro de las consideraciones de la misma sentencia  con respecto a la protección del derecho a la vida, a la salud y la integridad de la persona “legalizar el aborto sin tener en cuenta las políticas de salud pública, de educación, y de protección de los derechos de la mujer, en un momento dado puede, por ejemplo; soslayar la importancia de acciones dirigidas a la prevención del embarazo, la información sobre métodos anticonceptivos, a la lucha contra enfermedades determinantes en el embarazo de alto riesgo. Razones todas, cuya valorización además es por completo ajena al ámbito funcional de la corte constitucional”[1]

Entonces teniendo en cuenta lo anterior la corte ratifica los artículos demandados como exequibles argumentando que no atentan a la dignidad de la mujer; dejando en manos del soberano-pueblo- la decisión determinante en cuanto a la legalización del aborto.

Nuestra postura es evidente y quisimos mirar los aspectos jurídicos del mismo por no caer en posturas particulares quedándonos en argumentos moralistas o discurrir en argumentos religiosos- que  a la vez son totalmente validos en este sentido- pero tiene sentido decir que más allá a los argumentos normativos o positivistas, existe una ley natural por la cual nos regimos todos los seres humanos de donde provienen todas las leyes que hoy día nos rigen, es decir; las leyes naturales están mucho antes de las que podamos los seres humanos crear como sociedad, ejemplo de ley natural; la vida, la libertad, la dignidad etc. Estamos llamados a la protección de esas leyes transformadas en derechos fundamentales, para la trasformación, prolongación de la especie humana; el aborto no deja de ser entonces el homicidio y/o suicidio del mismo ser humano; el pretender la legalización general del aborto nos abriría las puertas de la creación de sin números de normativas que la sustenten o justifiquen y porque no decirlo también la trasformación jurídica, ética y moral   de nuestra sociedad sin un contra peso viable a la estructura y sostenimiento de la vida como un derecho fundamental e intransferible y sin duda el aborto nos llevaría al ocaso del ser humano.

“Los derechos de las mujeres no entran en conflicto con los derechos de sus propios hijos; la aparición de dicho conflicto es una señal de que algo está mal en la sociedad. Cuando las mujeres tengan el respeto sexual y la flexibilidad laboral que necesitan, ya no buscarán como sustituto la sangrienta injusticia del aborto”.  (Frederica Mathewes-Verde)

“Si aceptamos que una madre pueda matar a su propio hijo, ¿cómo podemos decir a las personas que no se maten entre sí?, cualquier país que acepte el aborto no está enseñando a su gente a matar, sino a que recurran a la violencia para conseguir lo que quieren”. (Madre Teresa de Calcuta)

A mi humilde opinión…


[1] Sentencia constitucional 356/06

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