BRUTALIDAD POLICIAL

Este es un caso que se repite con sistematicidad en Colombia

Por: Mauro Saúl Sánchez

«¡Por favor ya no más»! Era el pedido de súplica que reiteradamente repetía Javier Ordoñez al sentir la presión de la rodilla del agente de policía en su nuca. ¡Ya no más por favor! Su voz de súplica ya no volverá a ser escuchada. Su voz se apagó. A Javier lo mató la policía de Colombia. 9 fracturas de cráneo se encontraron en la necropsia.

Este no es un caso aislado. Este es un caso que se repite con sistematicidad en Colombia. Los casos se cuentan por decenas y centenas. Solamente el ESMAD tiene 34 denuncias de muertes en sus manos, siendo esta la fuerza “no letal” para la acción. Si se suman la totalidad de denuncias, el número se eleva por encima de 600.

La razón la pueden concluir ustedes a su buen entender o interpretación de los sucesos. Mi argumento: a la policía la educaron para ser una fuerza letal para responder y, si es preciso, asesinar. La doctrina del enemigo interno en su máximo esplendor.

El uso desmedido de la fuerza que le proporciona un ordenamiento jurídico endeble con los casos de abuso policial, a generado que queden en la impunidad los hechos que hoy apenas se susurran en los pasillos de olvidados procesos que duermen en los anaqueles de despachos judiciales. No se sabe a ciencia cierta si la justicia penal militar o la ordinaria son mas alcahuetas con la impunidad. Lo único cierto es que ahora ya son 13 las personas que nunca van a volver a sus casas asesinadas la última semana por la policía.  

FOTOS] Policía del Esmad habría desfigurado cara de joven en protesta  antitaurina | Extra Colombia

Las noches se volvieron mas inciertas que de costumbre. Las sirenas de policía que se acercan a enfrentar a la muchedumbre enardecida e indignada por la injusticia presagian cada vez más cerca la confrontación. Cómo si estuviéramos en la franja de gaza, el combate se traslada a las calles oscuras de Colombia. Como una intifada, las piedras contra balas dan su saldo rojo. Los jóvenes como siempre son quienes cargan el bulto; esta vez las balas sustituyeron las rodillas en la nuca, esta vez las balas asesinaron sin contemplar. La policía disparó: las pruebas están en sus celulares.

Los medios de comunicación prepagos y serviles a los intereses de los poderosos tergiversan la historia, guardan silencio y desvían la atención. Fue mas importante la virgen que se cayó de la gruta al lado del CAI para RCN que el balazo en el corazón que mató a Julieth Ramírez de 18 años. Es aún mas importante las salidas en falso de Nicolás Maduro que el despertar sangriento de una Colombia que se sume ante una profunda dictadura del miedo. ¿Cuantos muertos más vale tener un periodismo serio y crítico en Colombia?

En video quedó registrado cómo un policía dispara sin piedad a  manifestantes en Bogotá - Noticentro 1 CM&
De Noricentro 1CM

Ante la gravedad de los sucesos deberíamos no poder levantarnos tranquilamente mañana. Deberíamos de una vez por todas derrocar la tiranía de los corruptos en el poder. Deberíamos poder salir adelante y sentir que vivimos en un país digno. Tengan la certeza que la única manera de conquistarlo es sacando a los que llevan 200 años causando tanto dolor. Y no es por las balas que lo lograremos. Es uniendo los esfuerzos como pueblo y caminando las calles juntos sembrando esperanza. Como dice la canción que interpreta Mercedes Sosa “Quien dijo que todo es perdido, yo vengo a ofrecer mi corazón”. No perdamos la esperanza. Organicemos juntos el cambio.

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