CONSTITUYENTE SÍ O NO…

En honor al movimiento “Todavía Podemos Salvar a Colombia”

POR; ELKIN VILLADIEGO

En estos momentos de tanta convulsión política y las tantas contrariedades con aciertos y desaciertos en cuanto al rumbo que debería tomar el país para el futuro, resuenan pronunciamientos de constituyente… hay que tener en cuenta la función principal de una constituyente que muy aparte de modernizar la constitución política para el alcance de nuestros tiempos, es necesariamente la unificación nacional, es decir; que a través de una reforma parcial o total de la constitución se deben converger todas las líneas ideológicas, jurídicas, culturales etc… porque con una constituyente estaríamos hablando de la refundación del país. Colombia en la constitución de 1991 tuvo como antecedente, que el Presidente Virgilio Barco propuso en 1988 iniciar un proceso para reformar totalmente la Constitución de 1886; según Barco, era necesario una reforma para sentar las bases de un acuerdo político en el país. Llamado al que la oposición del momento dio como respuesta positiva, llevando al expresidente Misael Pastrana, jefe del Partido Conservador a firmar un acuerdo con Barco que emprendiera el camino de la reforma constitucional. Del mismo modo comenzó a su vez un movimiento estudiantil universitario, llamado «Todavía podemos salvar a Colombia»​ que incentiva la propuesta llamada la Séptima papeleta, la cual consigue extraoficialmente que se contara con un voto extra en las elecciones parlamentarias que se abrían de celebrar en marzo de 1990, solicitando una consulta popular para la convocatoria a una Asamblea Constituyente. Lo que consigue que La Corte Suprema de Justicia avalara el resultado de más de 2 millones de votos, la cual argumento la incapacidad para limitar el poder del constituyente primario –el pueblo-; así pues, junto a las elecciones presidenciales de mayo de 1990, se consultó sobre la aprobación de convocatoria a una Asamblea Nacional Constituyente, resultando aprobada por más del 86% de los electores.

Sin duda alguna en ese entonces la nueva constitución que surge de consensos como herramienta integradora del estado con pluralidad de pensamientos y puntos estratégicos de encuentro para todas las corrientes y tendencias políticas, económicas, culturales y sociales del país; dio como resultado una de las constituciones más modernas y democráticas del mundo, de la cual es referencia a nivel internacional refundando en ese momento una nueva república como un estado social de derecho.

Hoy, en el año 2020 Colombia se encuentra entre tantas crisis, La política es la peor. El pretender proponer una reforma a la constitución que quede ajustada como anillo al dedo a los intereses político e ideológicos de una tendencia política o con intereses profundamente antidemocráticos en aras del favorecimiento de unos cuantos es “inadmisible”, se les olvida el origen, función y objetivo principal de una constituyente. Si algo hay que cambiar a la constitución de la república de Colombia, es que sean aplicados con mayor fuerza los principios establecidos en la misma, sería el que sea cumplida a cabalidad con la instrucción de las providencias emitidas de la sala constitucional y las altas cortes del país como se ha querido hacer desde siempre, -aunque como suele pasar las cortes boicoteadas por los intereses de los poderosos- lo que por lo visto el juicio de opinión puede más  en algunos casos, que la misma justicia.

Hacen dos años en medio de campañas electorales a la presidencia, el hoy presidente Iván Duque atacaba la campaña del tan nombrado Gustavo Petro porque este último entre sus propuesta de gobierno estaba incluida una reforma constitucional, la cual estaba muy bien reseñada con objetivos claros y específicos sobre lo que se pretendía, dentro de los principios legales establecidos e iba dirigida a una inclusión social modernizada a la luz del nuevo siglo… nada tenía que ver la constituyente que proponía Petro, con la constituyente que se propone hoy por el gobierno duque tras la decisión de la corte suprema de justicia de una detención domiciliaria contra el expresidente Álvaro Uribe Vélez; sosteniendo -duque- que las cortes están sesgadas políticamente o defienden intereses de la izquierda, sabiendo que la decisión está sustentada por más de 1500 páginas donde se demuestra una obstrucción a la justicia. Entonces, ¿Es una constituyente para la unificación nacional y reformar la justicia del país, para qué sea más equilibrada y existan mejores mecanismos constitucionales, o se pretende una constituyente a favor de los intereses de su bancada política?

No es eso lo que duque proponía hace algunos años, -mentiras y más mentiras- la cual antes le parecía que una constituyente era una afectación a la estabilidad democrática del país, hasta atreverse a señalar sobre intereses políticos de constituyentes en otros países, como el caso venezolano. Que osadía comparar a Colombia con Venezuela, cosa en la que basaron sus propagandas políticas electoreras antes de ser nombrado presidente. ¿Cómo puede ser que una constituyente propuesta por el adversario político de entonces nos llevaría a una segunda Venezuela?,y es que acaso ¿cuándo es propuesta por su bancada -centro democrático- nos llevaría a ser suiza? Sin mencionar que la propuesta de estos días, surge por la afectación y conflicto emocional que se produjo después de la detención de Álvaro Uribe Vélez.

Lo que considero que, si no existe el respeto por la independencia de poderes y si no hay credibilidad entre los poderes públicos del país, podría llevarnos a una crisis institucional más profunda; cosa que el presidente de la república no ha tenido en cuenta después de sus declaraciones referentes al fallo de la corte. Suena irresponsable que un presidente de la república segado por su conflicto emocional, pretenda promover una constituyente con fines muy específicos; buscar anular la decisión de la corte o lograr la libertad de su mentor a quien le debe la presidencia, Álvaro Uribe.  

La constitución de la República de Colombia es clara en los mecanismos por los cuales la misma puede ser reformada partiendo del Capítulo VI, Título XIII, Artículos 374 al 380. Así mismo establece los mecanismos para la transición hacia la nueva constitución y los pasos para el restablecimiento de los nuevos servidores y cargos públicos, todo de una forma ordenada.

El director Observatorio Constitucional de la Universidad Libre, Kenneth Burbano Villamarin, explicó que la Constitución prevé que la misma pueda ser reformada por el Congreso, mediante acto legislativo por medio de una asamblea constituyente o por el pueblo mediante referendo.

“Dado que las constituciones tienen vocación de permanencia su reforma debe corresponder a especiales necesidades de orden político, económico y social, que no se puedan solventar con la ley o que el momento histórico o el significativo cambio en la sociedad así lo imponga. Por tanto, el reformismo constitucional por posiciones partidistas o según los intereses de los gobernantes de turno, genera inestabilidad institucional e inseguridad jurídica”, resaltó Burbano.[1]

No obstante, la constitución de la república no es un libro cualquiera el cual podemos prescindir de el a conveniencia del gobernante, en la constitución están consagrados todos los derechos y deberes del colombiano, lo que constituye en estos momentos de tanta incertidumbre institucional en una irresponsabilidad del jefe de estado proponer algo semejante, a sabiendas de que los colombianos estamos urgidos por cambios estructurales pero en PAZ, el pueblo colombianos necesita ser escuchado, necesita que cese la impunidad frente a los asesinatos de líderes sociales, necesita un freno a la corrupción, nosotros los colombianos necesitamos una mejor salud, educación, y una verdadera lucha por la dignidad de nuestro pueblo, acompañada de mecanismos y medidas reales para el fortalecimiento de la dignidad humana. Y eso no se realiza con una constituyente, la constitución para esto es perfecta; solo necesita de la voluntad de un gobernante interesado por su gente, por la inclusión social efectiva y directa, un gobernante que haga de su proyecto político por el cual fue elegido una realidad ya que durante estos dos años de gobierno se puede evidenciar que ha hecho todo lo contrario al proyecto de gobierno por el cual muchos colombianos confiaron el voto. Palabras más palabras menos, señor presidente; dedíquese a gobernar y realice una política de gobierno que dé resultados, hágase extrañar una vez termine su mandato ya que por lo que va de tiempo en su gobierno solo será recordado por desaciertos, por su partido político y porque no decirlo también, por ser el segundo cuerpo de un expresidente que gobierna a la sombra.


[1] https://www.asuntoslegales.com.co/actualidad/que-es-necesario-para-llevar-adelante-una-asamblea-constituyente-en-colombia-3041078

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