¡El 2022, nuestra obligación!

¡En el 2022 será el momento de Colombia! Unamos las manos y saquemos juntos este país adelante! Ni un paso atrás! Vamos con más fuerza Adelante! SI SE PUEDE!

De: ACEB

Por: Mauro Saúl Sánchez Zambrano

La elección más importante para el mundo en el inicio de la década de los 20 será sin duda la que ratificó a Joe Biden como presidente Constitucional de Estados Unidos de América. Su oponente, el presidente en ejercicio Donald Trump representaba el mayor riesgo para la humanidad. Un arrogante y petulante líder racista supremacista blanco que instauró en la sociedad el discurso xenófobo de odio.

Sin hacer mayor énfasis en su discurso basado en mentiras, Trump expresa la vieja doctrina Monroe que pretende impulsar la intromisión gringa en las políticas internas de los países, especialmente en Latinoamérica. Las políticas impuestas mediante el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional han hecho de Latinoamérica un espacio experimental de aplicación del comprobado fracaso del Neoliberalismo diseñado desde las escuelas económicas de Chicago. Neoliberalismo que hoy tienen en nuestras economías profundas diferencias de clases sociales con marcadas rupturas en la distribución de la riqueza, siendo Colombia un ejemplo en desigualdad para el mundo.

La elección de Biden tampoco genera un hecho disruptivo. Es la continuación del modelo económico neoliberal. Sin embargo, con un matiz orientado hacia la socialdemocracia. Tampoco vamos a elevar la imagen de Biden como un progresista nato, sin embargo, ya anunció la vuelta de USA al pacto de París, que hoy representa una ruta importante para nuestro futuro en la lucha frente al cambio climático.

Suramérica no debe continuar siendo el patio trasero de Estados Unidos. Nuestros pueblos deben caminar hacia la senda de la democracia y la libertad completa. La esperanza hoy radica en las expresiones poderosas vistas en Chile y Bolivia. Esperamos con ansias la vuelta del poder popular en Ecuador frente al traidor de Lenin Moreno. En Brasil urge que el partido de los trabajadores retome la agenda política del progreso superando la oscura noche de Bolsonaro, que hoy es el peor enemigo de la Amazonía.

¿Y en Colombia? Nuestro reto eterno de despertar y construir una democracia real, estable y duradera. Ese reto se evidenciará en el 2022 con la obligación de arrebatarle el congreso a la clase política delincuencial que legisla en favor de unos pequeños conglomerados económicos que destruyen nuestra democracia. Necesitamos 55 senadores y más de 140 congresistas decentes. En el Huila no podemos reelegir a ninguna expresión del continuismo, ni de la politiquería clientelista habitual. ¡Debemos reformar el congreso ya mismo!

¡Y en la presidencia no hay marcha atrás! Un bloque histórico conformado por hombres y mujeres capaces de reescribir la historia. Que rompan esquemas arcaicos de dominación. Que instauren en el poder ejecutivo el sentir popular de una patria grande, humanista, solidaria y justa. Ese reto no merece mezquindades ni egos vacíos de sentido. ¡Estamos en momentos de demostrar humildad y gallardía!

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