El chisme disfrazado de crítica política

Las mentiras y verdades a medias como estrategia del uribismo en redes

Por Movimiento Naranja Eje Cafetero

Hace poco el twittero uribista Miguel Polo Polo publicó un video en sus redes en el cual le decía a las personas que la bancada de oposición al gobierno había votado negativamente a la propuesta de la gratuidad de la vacuna, sus argumentos no eran otros que tweets mal interpretados. La realidad era que los senadores a los que él hacía mención se habían opuesto era a eximir de responsabilidades a las farmacéuticas por alguna falla de dichas vacunas.

Básicamente lo que hace este personaje es vender como verdad un chisme que carece de toda argumentación y que a la hora de confrontarlo con la realidad sus razones no pasaran a ser algo más que una fake news; y aunque él lo sepa su estrategia no es contar la verdad pura sino hacer pasar por verdad sus mentiras, apelando a la indignación de la gente, a la rabia, a como lo decía Juan Carlos Vélez Uribe cuando era gerente de la campaña del NO en el plebiscito, a que las personas actúen “emberracadas”.

Polo Polo es solo la punta del iceberg, de todo un sistema establecido en redes por una vertiente política que tiene como fin crear todo un imaginario perverso hacia el otro, hacia el que es oposición. Detrás de él vienen otros personajes como Natalia Bedoya, Argemiro Castaño, Doña Pily, Sofy Casas, y otras cuentas con mucho menos seguidores y eso que solo podemos hablar de la primera línea de defensa y ataque una especie de peones en redes, porque los pesos pesados tipo María Fernanda Cabal, Ernesto Macias, Paloma Valencia, Paola Holguín, Margarita Restrepo, ya son un cuento más serio.

Hay muchos ejemplos, pero vamos a tomar algunos en concreto:

En Noviembre, después de confirmada la victoria en las elecciones presidenciales de Estados Unidos de Joe Biden sobre Donald Trump, la twittera Sofy Casas trinó un video donde expresaba que no había nada resuelto y que la corte suprema de Estados Unidos era la que tenía que decidir el vencedor de la contienda electoral en el país norteamericano aduciendo un posible fraude. Así como Casas, otros uribistas en redes se dedicaron a expandir todo tipo de fake news para poner en duda la victoria del candidato demócrata, siendo la más destacada María Fernanda Cabal. Finalmente el tiempo demostraría con pruebas reales que jamás existió ningún tipo de fraude.

También han sido constantes los ataques a políticos de partidos opositores por parte de todas estas llamadas “bodegas”, como en algún momento ha sido objetivo Gustavo Petro, trayendo su pasado con el M-19 para crear todo tipo de historias, que aunque no tengan la capacidad de validar, si lo hacen con el fin de alimentar a ese colombiano “emberracado” y pasional. Son varias las publicaciones que han llamado la atención en contra de tal vez el político opositor más sobresaliente de este gobierno, son varios ejemplos que se pueden tomar:

El primero de estos es cuando comenzaron a trinar estratégicamente un tweet que nunca existió de Petro diciendo que “estaba cansado de que le dijeran el cacas” posteriormente crearon una historia alrededor de él en la cual según ellos, tenía ese apodo cuando era militante del M-19 y defecaba  sobre el lugar donde estaban sus secuestrados. Ninguna de estas versiones, tanto del apodo como de la situación con los secuestrados aparecen en ningún medio de prensa de la época, como tampoco en investigaciones de alguna corte.

Sumado a lo anterior, podemos agregar también la insistente manera en que tratan de involucrar a Petro con los hechos ocurridos en el palacio de justicia, donde lo involucran directamente en su planeación, estos hechos han sido fácilmente descartados, ya que en el momento de esos hechos él estaba en prisión por un delito mucho menor.

Resulta curioso seguir viendo en lista difamaciones que terminan siendo hasta cómicas, tildándolo de comunista, de asesino, entre muchos otros calificativos.

Pero indudablemente su caballo de batalla es el video exhibido por Paloma Valencia en el año 2018 mientras estaban en un debate de control político a Néstor Humberto Martínez, Fiscal general de la nación en ese entonces, donde se ve a Gustavo Petro recibiendo un dinero (20 millones de pesos) que el posteriormente introducía en bolsas. Éste hecho está debidamente aclarado por el excandidato presidencial de la Colombia Humana y actual senador, incluso el mismo pidiendo a la Fiscalía que se le investigue. Además el video en si no develaba ningún tipo de irregularidad o algún acto que resultara siendo incriminatorio, a pesar de esto, muchos de estos “influenciadores del uribismo” lo siguen recordando.

Hace poco Gustavo Petro ganó varias batallas legales, comenzando con las de los camiones compactadores de basura para mitigar las crisis de las basuras en Bogotá en la que se comprobó que los directos responsables de la perdida por no uso de estos fue la DIAN; también otra investigación donde la CNE determinó que Venezuela no financió de manera alguna la campaña de Gustavo Petro a la presidencia, y así muchas otras.

Estas victorias y comprobaciones fácticas para las redes uribistas no existen, lo importante para ellos es sostener una mentira que recree un imaginario donde al opositor se le vea moldeado como una figura perversa.

Otros políticos afectados por la forma de “informar” y hacer control político de estos “influenciadores” han sido Gustavo Bolívar, Iván Cepeda, Inti Asprilla, David Racero, Aida Avella, entre muchos otros.

Para entender un poco más de esto y de la estrategia de difamaciones y calumnias para sostener el poder a través del chisme, podemos ver como referencia los famosos 11 principios de propaganda de Joseph Goebbels, el temido líder de comunicación y propagada de Hitler, donde se simplifica al enemigo, se le individualiza, demoniza, buscan exagerar sus hechos y sacarlos de todo contexto, crear una sola información o un pequeño conjunto de ideas para repetirlas y penetrar como cual persistente gota de agua. Pero también agregarle algo muy propio del uribismo, reducir a sus rivales a su escala moral que no es otra que “si él lo hace nosotros lo podemos hacer” o como en el caso de Andrés Felipe Arias “si dejaron libre a Santrich, ¿Por qué a él no? “.

Hace poco un canal de youtube de esta orbita uribista llamado Salvemos Colombia, entrevisto al reconocido defensor del uribismo Jorge Cárdenas que antaño fue presuntamente actor y cantante con la misma presunción de hecho, el tema en cuestión era para que Cárdenas hablara sobre gobiernos populistas y cómo afecta esto a la región, lógicamente el respondió acorde a su formación política, hablando de socialismos anacrónicos, enemigos invisibles, sin ofrecer ningún tipo de sustento bibliográfico o fuente confiable.

Es bastante llamativo que muy pocos de estos personajes en redes se aparezcan en algún medio a debatir sus posturas y cuando lo hacen terminan apabullados, no tanto por sus contradictores sino por el mismo peso de la realidad. Solo es remitirse a casos como el de Natalia Bedoya y Miguel Polo Polo cuando aparecieron en los programas de Levy Rincón.

La polarización y tensión en el país no ha sido tanta como en estos años y es necesario que la información que se entregue sea confiable por eso el llamado es a verificar las fuentes, no reaccionar incendiariamente sin haber comprobado que lo que se dice es verdad y más aún no tomar el chisme como biblia sagrada en un país en donde por este han muerto miles de personas.

Comentarios