Fútbol y masacre en el mismo horario.

Emoción, alegría, felicidad y entusiasmo. Son algunos de los sentimientos que se sienten cuando juega la selección Colombia, por un momento los colombianos nos unimos como si fuéramos uno, para cantar a todo dar un gol de nuestra amada selección. Pero, se sabe que no hay felicidad completa y un claro ejemplo es lo que ocurrió ayer 9 de octubre en horas de la tarde en la zona rural de Jamundí al sur del Valle del Cauca, donde se encontraban los cadáveres de 4 hombres que, según informes oficiales, presentaban heridas de bala en la parte posterior de la cabeza.

Se sabe de la presunta presencia de bandas armadas dedicadas al narcotráfico y la minería ilegal en la zona, sin embargo eso no es motivo válido para los lamentables hechos, al contrario, demuestra la falta de acción por parte del gobierno que, aun sabiendo de la presencia de estos grupos, son muy pocas las acciones que toma en contra de los mismos.

Y esto nos enseña una vez más que no es posible hablar de seguridad en este país, por donde lo miremos en el marco legal no hay escapatoria y si exigimos un cambio, somos nosotros los equivocados.

¡Tenemos que despertar! Sí, son emocionantes las eliminatorias del mundial, pero sería mejor disfrutarlo sabiendo que en el país tenemos equidad, seguridad, que se puede celebrar y llegar a la felicidad absoluta. Que todo esto esté presente en nuestro día a día y no solo cuando se juegue al fútbol.

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