Hacia la economía de la enfermedad holandesa

Por DIEGO ALEJANDRO ARANGO HERNANDEZ

Una de las cosas que hoy con más frecuencia nos preguntamos los colombianos es ¿Qué va pasar después del covid 19? , ¿Hacia dónde va el rumbo de nuestra economía? Son interrogantes constantes que nos hemos venido haciendo en medio de las  preocupaciones en nuestro diario vivir.

Sin duda, todos estos planteamientos nos han llevado a una serie de cuestionamientos profundos de nuestra economía considerada emergente, y aun cuando avisan con voz de alarma que está sería la crisis económica más fuerte de nuestra historia republicana, algo sin precedentes que afectaría directamente los bolsillos en todas las escalas sociales de los colombianos.

Los países siempre han pasado por momentos terribles en su economía desde la crisis de Wall Street de 1930, la crisis del petróleo de 1973, la crisis mexicana de 1994, y la gran depresión del 2008, pese que el contexto es diferente y con dinámicas distintas; dada la experiencia ninguno de estos países soluciono estas crisis apoyando directamente la inversión extranjera sobre la nacional y menos entregando su economía a los minerales a los hidrocarburos como lo anuncia el gobierno del presidente Iván Duque.

El espejo de esta misma situación fue en Europa junto con los países bajos ricos en minerales, aprovechando hasta la saciedad los yacimientos de gas natural de Slochteren cerca al mar del norte, por medio del aumento desmedido de la inversión extranjera lo que ocasiono el síndrome hoy conocido como «enfermedad holandesa». Este fenómeno económico consiste en la quiebra progresiva del aparato industrial y empresarial nacional,  por la cantidad de empresas multinacionales con gran fortín económico que entraría en desigual competencia, de la misma manera entraría en una disminución en las exportaciones, también la pérdida del valor del peso frente el posicionamiento del dólar, y el encarecimiento  de los bienes y servicios. Situación que generaría que se agudizara este síndrome ya presente en la economía colombiana con el gran síntoma de esta enfermedad que es el gran desbarajuste en la balanza comercial y en la balanza de pagos.

La historia nos ha demostrado que estos países después de estos golpes tan fuertes en sus economías, salen adelante es con el aumento del gasto público y obras públicas; por medio del fortalecimiento de la industria, empresa y agricultura nacional generando más ingresos per cápita, sin recargar las cargas tributarias a la población. Sin confundir la cura con la enfermedad.

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