¿Hasta dónde llega la pluralidad del pensamiento?

Por Don Mamertico, para Movimiento Naranja Medellín

Se acabó el gobierno de Juan Manuel Santos y antes de ello se superpuso una campaña electoral sin vergüenza y sin precedente alguno: “los comicios mas vulgares de la historia”; y pasaron tan normal como si un partido de la Selección Colombia se jugara para clasificar a un mundial.

Las promesas de siempre en los sectores de siempre no se dieron a esperar y tampoco lo hicieron los medios que se vendieron al “mandato del eterno”, a las sugestivas palabras de la “nuera periodista” y tampoco lo hizo un naciente aire alternativo que se tejía en una esfera ajena al oficialismo tradicional: Gustavo Petro.

El pluralismo dejó de ser colectivo y la contienda se dividió, era claro, teníamos que ser infiltrados por una posición inmediata que nació del desespero; nadie me saca la idea que Sergio Fajardo fue el experimento y ensayo que funcionó para sabotear la ideología electoral de los colombianos: los tibios enterraron la democracia, y no creo estar exagerando al decir que nos dejamos meter los dedos a la boca.

Otra vez más Colombia cayó en el juego de la maquinaria, de las mentes del tejemaneje electoral de un país que por siglos ha sido rico y embrutecido con dadivas vacías y falaces. Colombia tropezó con las herramientas de la politiquería, el tamal de arroz, la cajita de jugo y $50.000 que cambian maneras de pensar en cuestión de segundos; y los que arriba hablan con discursos loables y léxico que enamora sin reparos se fajan una constitución sin autoridad y los entes de control permeados por la corrupción.

Pregunto; ¿Hasta dónde llega la pluralidad del pensamiento y el encasillamiento del mismo? Si la misma maquinaria política restringe la capacidad de discernir entre posturas y propuestas. ¿Cómo puede suceder esto en un país que se dice ser pluripartidista, laico y democrático si la capacidad de entendimiento se limita en discursos politiqueros y desentendidos de toda colombianidad e idiosincrasia; es que ni siquiera las posibilidades de tener voz frente a las grandes decisiones del estado que pueda afectar a la población, y a parte la ciudadanía no tiene derecho a opinar?

¿Qué parte de SOMOS EL PRIMER CONSTITUYENTE no puede entender un gobierno de turno?

Mientras la misma política genere divisiones pluralistas seremos toda la vida, democráticos nunca y la problemática se repetirá cada 4 años y seguiremos girando en la misma tómbola de partidos que buscan la unidad en retóricas individualizantes.

Estamos a tiempo, cambiar, renovar, surgir y progresar…

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