Libertad con la venda en los ojos

Justicia y Libertad

Son lamentables las noticias del día a día en Colombia, hechos que nos cambian no solo la forma de actuar, sino además nos embarcan a pensamientos un poco más claros, reconocer que la calidad de vida en este país no es un sueño para todos, más bien es un sueño para algunos que gozan del poder a costa del sufrimiento de otros.

Se escucha diariamente noticias de masacres, asesinatos, robos, corrupción, etc. Básicamente se siente como leer una historieta cómica, donde el caos y la maldad hacen a sus anchas lo que les plazca, sin tener reparos en analizar el lado ético y humano de la vida, donde en ocasiones la misma población no se decide por apoyar al héroe, sino en absolver al villano para no pagar ni un solo minuto en condena, basta con hacer una transferencia a la cuenta correcta y se liberan hasta del delito más atroz.

Quien lo podría imaginar, en un paraíso tan maravilloso como lo es nuestra amada Colombia, donde se puede disfrutar desde de un clima cálido digno de la Costa Caribe, así como de los puntos más áridos de la nación como en el Páramo de Sumapaz o la misma Sierra Nevada de Santa Marta. Tenemos una rica fauna y flora que nos hace enamorarnos de lo nuestro y sentirnos orgullosos de ser colombianos. Maravillas naturales y nuestras raíces culturales opacadas por el adoctrinamiento político, incorrecto, abusivo e inhumano, dirigentes que se forman en su mentira de ser intocables y cómplices que lo respaldan.

El pueblo está despertando, se empieza a establecer en pie de lucha para afrontar esta arbitrariedad política que no nos permite la libertad en nuestra casa.

Como bien dice la frase atribuida a Napoléon Bonaparte, El pueblo que no conoce su historia está condenado a repetirla, refleja la situación que se vivió en el pasado periodo presidencial del dirigente antioqueño de nombre Álvaro Uribe Vélez. ¿Será coincidencia que los presidentes cuyas gestiones similares que conducen a la nación hacia periodos de guerras, corrupción e injusticia, resulten ser del mismo partido político? Y teniendo esto en cuenta, ¿será culpa de nuestros padres y abuelos que ese mismo gobierno siga en el poder, o de la generación actual que por falta de decisión no ha logrado concretar un verdadero cambio?

Ante los eventos recientes y los motivos de lucha, inconformismo y rebelión manifestada por nuestros compatriotas, podríamos suponer que ya conocemos la historia lo suficiente, como para afirmar que no se repetirá nuevamente; lamentablemente no es así, el pueblo aún tiene un alto grado de desconocimiento y falsa realidad. Solo resta confiar en que seguiremos quitándonos la venda de los ojos evidenciando quiénes son y han sido los verdugos de Colombia.

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