No nos maten por pensar diferente

Por: Mauro Saúl Sánchez

No es fácil hacer política en Colombia. Mucho menos desde los sectores alternativos que han sido golpeados, aplastados y, en casos más recientes, exterminados en su andar. El asesinato reciente de Eduardo Alarcón en Campoalegre Huila, compañero de batallas eternas por la reforma agraria integral es un nuevo golpe a la moral y a la esperanza de Colombia. Su pecado: luchar por un país donde el futuro no esté plagado de balas y de miedo. Un país humano. Su militancia en la Colombia Humana nos deja una enseñanza a las nuevas generaciones: jamás dejemos de soñar con un país al alcance de nuestros sueños.

La misma suerte corrió nuestro compañero Gustavo Herrera en Popayán. Gustavo venía de ser candidato al concejo y gerente de la campaña en el Cauca de Petro Presidente. Las balas cobardes lo callaron, en su memoria nos queda un mensaje claro: vamos avanzando con pasos de gigante, por eso los bandidos tiemblan de miedo.

En el departamento de la Guajira un panfleto de las Autodefensas Gaitanistas perfilan y amenazan a toda la dirigencia política y social del movimiento. Les dan aviso que de no desplazarse, serán blanco de las balas. Un nuevo aviso que el exterminio se dará si o si.

Debe parecer raro. En pleno siglo XXI dónde la consolidación de la democracia debería ser plena y garantizada, en Colombia asesinan por pensar diferente. En Colombia no se puede hacer política desde una orilla opuesta al establecimiento. Las experiencias me permiten asegurarlo (exterminio Union Patriótica, persecución a Colombia Humana). Somos el país donde la premisa: “diga lo que quiera, es un país libre” no funciona. Acá la opinión puede traducirse en un disparo, una amenaza, un montaje judicial, o en el mejor de los casos el exilio.

Mientras la magnitud del asunto no sea de orden nacional, mientras la gente no le de la trascendencia y la importancia de que NOS ESTAN MATANDO, seguiremos viendo titulares en prensa que solo pasan al olvido. Mañana será el titular del periódico de ayer.

No! No podemos callar. Es mejor un grito a tiempo que mil entierros entre arengas de NO MAS ASESINATOS! NO MAS MASACRES.  Olvidar no es una opción, cambiar el país es la única alternativa. Vamos con más fuerza que nunca. NO PASARÁN!

Comentarios

1 Comentario

  1. A partir del 90, decidimos que la vía no era la violencia, por lo tanto la via militar no era la opción y las armas quedar en manos del estado para cumplir la función que exige toda constitución, la protección de sus ciudadanos. Hoy vemos con horror e impotencia como asesinan hombres de paz, de democracia radical, productivos y el gobierno es indiferente! Masacres y desplazamiento nuevamente y el ministro de «defensa» elude el debate de Moción de censura, con un presidente del congreso y congresistas que violan las normas y la democracia y no pasa nada! Solo la movilización como nos enseñan los indígenas es la vía para el 2022. ¡MINGA PERMANENTE!!

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