Reapertura de los colegios, un riesgo inminente

El día 14 de mayo del presente la señora ministra de Educación María Victoria Angulo, en entrevista concedida a noticias caracol, habló sobre la posibilidad de reanudar, en el cercano plazo, las clases presenciales, lo que supone un riesgo inconmensurable para estudiantes y docentes del país.

Llama poderosamente la atención el apresurado anuncio, toda vez que, el crecimiento exponencial de positivos para COVID-19 en Colombia, dicta el gran riesgo en el que emerge la sociedad, siendo la comunidad educativa en su conglomeración, uno de los principales focos de propagación de la pandemia.

Aunado a lo anterior, es pertinente anotar que, el Magisterio colombiano, en su mayoría, está integrado por docentes de población adulta mayor, grupo que según reportes internacionales de tasas de contagiados y mortalidad del coronavirus, es el más afectado; principalmente por las comorbilidades características de personas mayores de sesenta años.

Aunque la población infantil sea la menos afectada, no por ello no debe protegerse al igual que a las demás, máxime cuando son potenciales receptores y transmisores del virus. Por otra parte, a los más de trescientos mil maestros del Magisterio, se suman los docentes de instituciones privadas y universitarias; y, por ende, los núcleos familiares de todos los anteriores.

Ante la objeción consensuada de docentes frente a semejante despropósito de reabrir las instituciones de forma apresurada, sin unas bases científicas solidas que brinden certidumbre a la sociedad, sobre la seguridad de la comunidad educativa ante el riesgo de contagio, han brotado consignas desde diferentes sectores de la sociedad, tildando  a los maestros de flojos y vagos, inobservando que durante la pandemia, si alguien ha trabajado fuerte, somos los maestros, readaptándonos en las formas de interacción, preparando clases, talleres, atendiendo a estudiantes y padres de familia, en horarios más prolongados que los habituales.

De forma sugerida, como aporte a las consideraciones de las autoridades de reabrir las instituciones educativas, el compañero Dewis Anaya Meza plantea las siguientes recomendaciones.

  1. Destinar aulas para máximo 15 estudiantes con distancia mínima de 1.5. metros (150 centímetros).
  2. Prueba certificada COVID-19 negativa de estudiantes y profesores.
  3. Prueba certificada COVID-19 negativa del núcleo familiar de estudiantes y profesores.
  4. Desinfección de calzado y ropa de estudiantes y docentes.
  5. Desinfección diaria de salones, áreas comunes y equipos de uso diario.
  6. Agua potable a través de grifos y jabón disponible.
  7. Termómetro láser para medición de temperatura al iniciar la jornada escolar.
  8. Tapabocas para todos los miembros de la comunidad educativa.
  9. Guantes, Caretas de protección o gafas de protección para los docentes y estudiantes.
  10. Eliminación de recreos y encuentros masivos, en el exterior e interior de las instituciones.

Es importante destacar que, de no cumplirse con estrictos protocolos de bioseguridad, será muy difícil un retorno seguro a clases y estaría el gobierno nacional, en cabeza de la Ministra de Educación, María Victoria Angulo, poniendo en riesgo niños, niñas y jóvenes, ya que podrían ser potenciales contagiados y diseminadores de la COVID-19. No hay que olvidar que, la OMS (Organización Mundial de la Salud) recomienda que es mejor seguir con la educación virtual y a distancia. No obstante, la baja conectividad y el limitado acceso tecnológico de la población colombiana, ha desnudado otras las falencias sociales y educativas.

Por ello, el temprano regreso a clases, en medio de la propagación acelerada del contagio y del temor causado en la sociedad, amenaza con una deserción escolar sin precedentes en Colombia; es natural que los padres prefieran proteger a sus hijos. Siempre que existan garantías, el gremio, directivos y docentes, y seguramente los padres de familia, estarán de acuerdo con el retorno a las instituciones, mientras, es una utopía.

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Ricardo Manuel Villegas Padilla
Acerca de Ricardo Manuel Villegas Padilla
Ricardo Manuel Villegas Padilla, licenciado en Ciencias de la Educación, especialidad Ciencias Sociales, egresado de la Universidad del Atlántico, activista social, con alta sensibilidad por los problemas sociales, económicos y políticos que padece la Humanidad, docente en la Institución Educativa Distrital “Las Gardenias” y miembro de la Junta departamental de Delegados de la ADEA. (Asociacion de Educadores del Atlántico)