Renuncie Carlos Holmes

De: El País

Por: Diego Arango

Colombia no aguanta más tragedias, más muerte, más miseria; el país en este momento se encuentra en una discusión plenamente direccionada por parte de este gobierno nacional, que además no es nueva estas prácticas en nuestro país; consistiendo en la creación del «enemigo interno» imponiendo por medio de los diferentes medios de comunicación, información que influye en muchos colombianos en todos los rincones del país que mínimo cuentan con los dos canales principales que cada día está en decadencia, pierden más televidentes con su contenido mediocre, sus novelas repetitivas y su constante ingenio para informar lo que el poder quiere emitir.

Aun así, estos medios de comunicación siguen predominando en el país convirtiéndose como lo afirmaba Edmund Burke en 1787 en la cámara de los comunes del Reino Unido, cuando enunciaba que los medios era el cuarto poder después de la rama ejecutiva, legislativa y judicial. Sin duda en un país como el nuestro, que somos una dictadura disfrazada (véase Dictadura Disfrazada) , el presidente tiene poder directo sobre los órganos de control y el senado de la República, siendo sus ministros delegatorios de sus diferentes acciones e intereses como es el caso de su ministerio de defensa quien tiene control sobre las fuerzas armadas, las legitimadas por el pueblo colombiano para portar armas y defender el interés general, quedando reducido en órdenes del nivel central. Es así como el ordenamiento jurídico garantiza que los mismos intereses, las mismas familias en el poder ejecutivo tengan pleno poder continuo sobre todo el país, la misma oligarquía que no representa los interés del pueblo colombiano, aumentando evidentemente la segregación social por el poco entendimiento que tiene sobre las mayorías, marginándolas del interés nacional, apartándolas del desarrollo nacional.

Es el ministro de defensa que en este caso es Carlos Holmes el encargado de salva guardar el orden en tremendo campo tan hostil que en sólo en el transcurso del año 2020 se han perpetuado 64 masacres, 152 líderes sociales muertos y 230 excombatientes de las FARC asesinados en un proceso de paz histórico pero lleno de incumplimientos con un gobierno que está haciendo trizas este acuerdo, que en su momento trajo esperanza y hoy sólo trae desolación, zozobra y un ambiente de reincorporación de una ola de guerra.

Una guerra que ya se está viviendo en las calles como quedó evidenciado después de los hechos perpetuados el pasado 9 de septiembre donde fue vilmente torturado Javier Ordóñez quedando registrado en video como 17 veces rogo por su vida, generando un estallido social, ocasionando en una sola noche 13 manifestantes muertos siendo la policía la que se ve usando armas de fuego como se puede ver en las diferentes  denuncias interpuestas por la alcaldesa de Bogotá, evidencia como la Policía Nacional disparaba en contra de los manifestantes, como también quedó registrado en esta recopilación de la silla vacía…

…donde se  muestra la muerte de tres jóvenes: Jaider Fonseca de 17 años, Andrés Felipe Rodríguez de 23 años y Cristian Hernández 26 años. Sin duda toda una película de horror propiciado por los que juraron defendernos.

Frente toda esta situación lo único que hace el ministro es justificar el abuso policial como si el vandalismo tuviera pena de muerte, existiendo de evidencia videos, fotos, grabaciones, testigos y denuncias que ponen en tela de juicio esta entidad, criminalizando la protesta al decir que todos los que salen a marchar son vándalos desconociendo las discusiones centrales y las propuestas dadas en contravía del Tratado Interamericano de Asistencia Recíproca, los convenios de Ginebra; sin contar el antecedente tan grave que se tiene de dejar entrar tropas norteamericanas sin autorización del senado donde estaría violentando la Constitución Política en su artículo 173 numeral 4; es por esto que el congreso de la República piensa citar al ministro de defensa Carlos Holmes Trujillo a exigir su renuncia por medio de una moción de censura porque el pueblo colombiano no resiste más masacres, más muertes y más vejámenes; se es necesario la aplicación del proyecto de ley 411 de 2020 que regula la policía sin caer en el engaño del gobierno de querer buscar un cambio, que sería la modernización en equipamiento de armas y de formas de evadir derechos humanos.

Esta situación solo deja ver la magnitud del desconocimiento que Carlos Holmes tiene de derechos humanos, seguridad, centrando la lucha contra el narcotrafico en un constante señalamiento al campesino por cultivar coca sin atacar las ollas, narcotraficantes, rutas y cocinas. Siendo todas estas el cúmulo de razones porque senadores, periodistas junto con millones de colombianos le pedimos renuncie, Carlos Holmes Trujillo.

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