Vuelve y juega: El fantasma del Castrochavismo

La siguiente nota es de humor y realismo, tómela con gracia y disfrútela, porque si su día estuvo pesado a lo mejor le saca una sonrisa (o le saca la piedra).

Esta semana ante el asesinato de Javier Ordóñez, el país reaccionó de una forma no antes vista, la indignación y el deseo de justicia nos llevaron a ver como el miércoles fueron violentados los CAI en muchas partes del país. Colombia reaccionó con violencia al violento y, hasta el momento, el peor gobierno en su historia. Este 2020 con pandemia, cuarentena cuasi infinita, asesinatos de líderes sociales, abusos de autoridad, corrupción, quiebra de negocios, entre cientos de desgracias más en el país del Sagrado Corazón, lo que ocurrió esta semana fue la gota que derramó el vaso y generó una respuesta nunca vista.

La violencia genera más violencia, la violencia en el ser humano es natural y ocurre de formas invisibles según Freud, Lévinas, Nietzche, Sorel, entre otros. Y tomando como ejemplo particular a los posibles contradictores de esta columna, citaré el 5to axioma de la Praxeología de Ludwing Von Mises: “El incentivo que empuja a una persona a actuar es un cierto malestar por algo”

Fuente: Matador

Lo ocurrido esta semana generó malestar en la población de Bogotá y todo Colombia, y la respuesta no fue los conocidos besatones, yogatones, abrazatones y demás (adverbios o adjetivos) que pueden usar el sufijo –tones, fueron manifestaciones con una expresión de rechazo y furia a la policía, que los medios y el gobierno hicieron revivir a un supuesto enemigo derrotado “el castrochavismo”.

El año pasado Iván Duque, quien el profesor Gilberto Tobón Sanín bautizó como “el presentador de televisión”, dijo que a Nicolás Maduro le quedaban horas contadas; en esta aplicación pueden encontrar un contador de las horas restantes desde su declaración al estilo de un vidente como Hassan Nassar, pero con una certeza del 0%.

Venezuela era mediáticamente un país sin recursos, una dictadura (que también reconozco como tal) a punto de caer además de proclamar que la nación bolivariana era un Estado fallido con un gobierno a punto de dimitir; hasta que comenzaron levantamientos como los que tuvieron lugar en Chile y Ecuador por los meses de octubre del año pasado, aparte de la victoria de Alberto Fernández en Argentina que hicieron que el “vencido y decadente” gobierno bolivariano vuelva al estatus del “super poderoso y malvado imperio del mal que destruirá el mundo libre como lo conocemos”. Y ahora para nuestros medios de comunicación, intenta derrocar al (des)gobierno “democrático” de Duque, que ha tenido que lidiar con la “entrega del país a las FARC” que hizo Juan Manuel Santos.

Ahora también vienen a decir los medios, que supuestamente las marchas están infiltradas por ciudadanos venezolanos, milicias urbanas de las FARC y el ELN y que son dirigidas desde Twitter a control remoto por Gustavo Petro, Iván Cepeda, Claudia López y cuanto político en oposición se les ocurra. Son supuestamente financiadas por el gobierno de Nicolás Maduro ¿En bolívares? ¿No se supone que la dictadura de nuestro vecino está en bancarrota? Claramente estamos ante cientos de falacias y posverdades, hombres de paja y manipulación mediática por parte de RCN, Caracol, El Tiempo, CNN, entre otros.

Fuente: Desde Abajo

Siempre existirá un factor o un enemigo externo para no afrontar los problemas y la ineptitud, sea un gobierno de izquierda o derecha latinoamericano siempre existirá un “complot” para derrocar al gobierno de turno; si el gobierno estuviese haciendo las cosas bien no habría quien intente derrocarlo, tendría una oposición democrática y ante el mal proceder la respuesta sería contundente e inmediata, pero eso son sueños lejanos en nuestra realidad nacional y continental.

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