EL DESCONTROL DE LA CONTRALORA

Desconocer  ante la opinión pública y los medios de comunicación y la ciudadanía una presunta investigación disciplinaria por vulneraciones  a los principios constitucionales de la Contratación Pública,  debería ser tan grave como la misma falta que pudo generarla.

 “La contralora municipal no tiene jefe, no  hay un superior jerárquico”, nuevamente mete las de caminar Carvajal Ramos, al desconocer  que los entes de control también deben ser controlados y no como insinúa en una postura cargada de cinismo y descontrol al afirmar no debe rendir cuentas a nadie.

Asís es en el caso que generó las polémicas declaraciones de la Contralora Municipal de Armenia, Isabel Cristina Carvajal Ramos, al ser consultada por una  supuesta  investigación  disciplinaria en su contra, durante el mandato de la hoy  inhabilitada ex gobernadora del Quindío, Sandra Paola Hurtado Palacio.

La alta funcionaria se refirió a sus derechos y el debido proceso que debe cursar antes de considerarse su posible renuncia o retiro del cargo, expresando de manera textual la siguiente sentencia.

 “La contralora municipal no tiene jefe, no  hay un superior jerárquico”, nuevamente mete las de caminar Carvajal Ramos, al desconocer  que los entes de control también deben ser controlados y no como insinúa en una postura cargada de cinismo y descontrol al afirmar no debe rendir cuentas a nadie.

Según pantallazos del documento que circula en redes sociales y medios, el expediente del auto que dictaminó abrir la investigación disciplinaria fue ordenado por la PROCURADURÍA PRIMERA DELEGADA PARA LA CONTRATACIÓN ESTATAL, en providencia del 03 de marzo de 2020.

 ¿Quien miente entonces a la ciudad?

  • Sus  polémicas declaraciones más allá  de exponer  el riesgo de un posible engaño, nos deja clara  su  soberbia personalidad.
  • Sería que entre las 32 hojas de vida que se presentaron ante la entidad seleccionadora para elegir la terna no habían perfiles sin investigaciones y sin tan malas compañías.
  • Sería que los 19 concejales en pleno  desconocían el tema de la investigación disciplinaria, ya que todos votaron por Carvajal Ramos.

Recordemos la sentencia de la misma Contralora  a la corporación cuando fue electa,  manifestando “ese voto de confianza me da la garantía para hacer un control fiscal y vigilar  los recursos públicos porque la ciudad no aguanta más corrupción” si señora Procuradora, en efecto la ciudad no aguanta más corrupción y no queremos más desconfianza hacia nuestros funcionarios y dirigentes; ¿Será que ese voto de confianza ante los presentes hechos podrá seguir siendo el mismo?

No es ético desempeñar funciones directivas al interior de tan importante organismo, cuando un ente de control le está adelantando una indagación por hechos tan graves, máxime cuando su cargo actual puede servir para obstruir las acciones de la justicia, esto es como si el director de la seccional de fiscalías Quindío, tuviera una investigación por narcotráfico, esto ya deja en imposibilidad ética al funcionario de seguir desempeñando el cargo.

Comentarios