LA INDEPENDENCIA QUE NUNCA HA SIDO

Antes como colonia y hoy como estado siempre estuvimos rindiendo cuentas, ¿Cuándo realmente hemos sido una nación soberana? De pasar de ser sometidos por los españoles terminamos agachando la cabeza y vendiendo nuestro horizonte social, político y cultural bien sea a los ingleses, a los norteamericanos, o lo más triste de todo, a nuestra propia clase política que parece que aún conserva esos apellidos, esos linajes y esas posturas elitistas que siempre han detentado los altos cargos del poder, sumado a esto llegaron también otras familias de distintos lugares del mundo que usufructuaron económica y políticamente en estos terrenos, simplemente basta con hacer una radiografía para entender que estamos bajo un círculo vicioso, un bucle que lleva más de dos siglos con éstos personajes empotrados en diferentes regiones del país moviendo sus hilos.

Tristemente comenzamos a evidenciar que supuestamente la autonomía que habíamos logrado en los hechos del 20 de Julio se perdió tiempo después cuando comenzamos ese tradicional tira y afloja por el poder, Federalistas y Centralistas iniciaron un conflicto interno que dejó como resultado la retoma española liderada por el sanguinario Pablo Morillo y ordenada por Fernando VII, fue hasta aquel 7 de agosto de 1819 en la Batalla de Boyacá que logramos erigirnos de nuevo como una nación soberana. pero ahí comenzaría otra historia de servilismo y sometimiento, tal parece que Europa si supo transformar el mercado de las colonias cuando vio que se perdían territorialmente, esa visión “emprendedora” los ha llevado a una nueva forma de lograr la supeditación que hoy llamamos Neoliberalismo, tal es el caso que los británicos  con su falsa careta benefactora ofrecieron ayuda económica y militar para que el ejército independentista liderados por Bolívar y Santander lograran la victoria sobre las tropas realistas, pasado estos acontecimientos y según como nos narra el investigador en historia financiera del país Mauricio Avellaneda en su monografía titulado la deuda soberana de Colombia durante el siglo XIX los acreedores de la isla europea exigieron el pago correspondiente a las “ayudas prestadas” a pesar de que Colombia ofreció cubrir el monto de la deuda de una forma alternativa que no implicara dinero llegando incluso a ofrecer perpetuamente los yacimientos salinos de Zipaquirá, lotes baldíos entre otros, los ingleses se negarían rotundamente e incluso considerarían acciones militares, sumado a esto embargarían propiedades de la nación en Inglaterra para que Colombia cumpliera sus acreencias, así comenzamos a ser “independientes”, siendo un país endeudado y empeñado.

Pero lastimosamente la raíz de la injusticia y esta neocolonialidad no se encuentra afuera, está adentro

Nuestra historia marca que es en el pueblo donde reside el alma de la soberanía de un territorio. aquel que puso el pecho en primera fila y derramó la sangre que hoy compone el rojo de nuestra bandera, pero ese mismo pueblo ha sido excluido y supeditado a las decisiones de clanes políticos que en lo único que se renuevan es en sus descendientes, mas no en un ideario de justicia, un sometimiento ya no a virreyes, ya no a encomenderos sino a nuestros gobernantes y sus políticas desiguales, esos mismos que nos gobiernan que a su vez entregan toda voluntad de soberanía a las ambiciones de los países más poderosos.

El retrato que enmarca a Colombia es aquel donde posan los Ospina, Los Mosquera, Los Rojas, Los Pastrana, Los López, Los Valencia, Los Santos, Los Lleras, que son podríamos decir” los de acá”, los nacionales, los que con su forma de hacer política nos han condenado a evidenciar generación tras generación sociedades desiguales y claro está ellos también generación tras generación han llevado el mando de una manera egoísta y totalmente desconectada con la realidad. Pero se debe hacer una aclaración y es que a ellos se les llama “los de acá” porque son descendientes de esas cunas de oro criollas que vienen administrando desde la Colonia, pero tenemos otra clase de familias que posan orgullosas de una nacionalidad fundada en su dinero, para ellos dicha pertenencia a este país se ve erigida sobre la idea de que esta tierra es su empresa, que es rentable y que las personas los ven como una especie de dones así como en la mafia italiana, son estos núcleos familiares que por allá a mediados del siglo XX comenzaron a llegar  más que todo de oriente medio, muchos buscando el sueño gringo pero que para infortunio de ellos como para el de nosotros terminaron en Colombia y podríamos decir que varados, pero no, ellos inmediatamente estructuraron a través de sus inversiones y empresas toda una maquinaria de poder en diferentes lugares, que hoy sus herederos ya de origen colombiano sostienen. estos son “los de allá”, nos encontramos entonces con casas tan poderosas como los Char, Los Besaile, Los Jattin, Los Mehreg reinando y decidiendo el futuro de sus feudos.

“Los de allá” supieron para que estaba este sistema político colombiano ya viciado y encadenado a un neocolonialismo tan fuerte que hizo que nuestros gobernadores, aquellos que se jactaban de ser lo más colombiano que se pudiera ser lo llamaran “desarrollo”, buscaron a “los de acá” pulieron sus ambiciones, colaboraron a financiar la guerra y si había que derramar sangre para sostener su poder pues se derramaba, ahora nuestras tierras no eran ya colonizadas por los exploradores españoles, sino por los jefes paramilitares, ya no éramos cristianizados por los jesuitas sino ideologizados bien sea por las autodefensas o por el mismo ejército, ya no solo el indígena y sus descendientes eran los exterminados, también lo era el campesino que su único pecado fue pedir tierra para labrar.

Hoy que se conmemoran 210 años del primer grito de independencia vemos aun a estas mismas familias repartiéndose el poder en Colombia, en este momento deben estar nombrando a Arturo Char como presidente del congreso, no vale que tuviera investigaciones a la vista por compra de votos, que sea uno de los más apáticos a la hora de intervenir en las sesiones, que sea de los congresistas que más se ausentan, que sean escasos sus proyectos de ley. Esto que daría incluso para expulsarlo inmediatamente de su cargo como en cualquier país donde haya un estado social de derecho decente, siendo una razón más para pensar que no hay independencia que simplemente hay un cambio en la figura de poder que exige la obediencia absoluta.

Por último, pues sobra hablar de la eterna subordinación a Estados Unidos a Europa y a todo aquel que ponga dinero para saquear nuestra tierra, nuestra pérdida de soberanía comienza aquí con los nuestros que en ultimas no son tan nuestros.

Movimiento Naranja Eje Cafetero

WEBGRAFIA

https://www.portafolio.co/economia/el-verdadero-apoyo-de-inglaterra-en-la-independencia-de-colombia-531601
https://www.banrep.gov.co/sites/default/files/publicaciones/pdfs/borra239.pdf
https://colombiacheck.com/index.php/especiales/zoom-al-billete/el-clan-jattin-se-aferra-los-burgos-para-no-desaparecer
https://www.semana.com/nacion/articulo/quienes-son-la-familia-char/608494

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